La Ruta del Abejaruco

RUTA DEL ABEJARUCO


Distancia: 4 kilómetros.
Dificultad: Baja. Con pendientes de bajo nivel.
Duración: Alrededor de hora y media
De interés: Horno romano, fuente-manantial, restos de calzada romana, horno de leña, vistas del curso del río Barbate, de Vejer y su campiña y de la antigua Laguna de La Janda.
Modalidad: Circular
Niños:
A tener en cuenta: Mejor época del año primavera.


Esta ruta toma su nombre del abejaruco, un colorido ave propio de la zona. El inicio de este recorrido circular está muy cerca de Libreros –a unos 15 kms. de Benalup– en el término municipal de Vejer de la Frontera.


La caminata es ideal para disfrutar de un día relajado y en contacto con la naturaleza. Además, es una ruta muy interesante pues en muy pocos kilómetros (4.020 metros) se pueden ver cosas de diversa índole y muy interesantes.

Desde el punto de vista patrimonial, lo más destacado son los restos romanos. En las laderas del cerro se descubrió no hace mucho una pequeña necrópolis, aunque se encuentra en un estado bastante malo de conservación.

Según recoge la web Catálogo del Patrimonio Cultural-Natural del Litoral de La Janda: Se trataba de enterramientos de inhumación, carentes de ajuar, con cajas formadas por tégulas. Casi al pie del cerro, en la Loma del Chorrillo, se practicó un reconocimiento arqueológico, tras descubrirse un horno romano, cuyos resultados fueron dados a conocer por F. Blanco Gallardo, quien amplió su investigación al entorno.

Además de los diversos restos romanos –partes de una calzada y un horno– la ruta deja disfrutar de espectaculares vistas de la zona –especialmente desde lo alto del cerro– y parajes –destaca la fuente-manantial–.

El punto más elevel recorrido está situado a 143 metros sobre el nivel del mar. Se trata de la cima del Cerro del Abejaruco, desde donde se puede contemplar una preciosa vista de la parte oeste de Vejer. Desde allí se puede observar también la sierra, la antigua Laguna de La Janda, la campiña, Santa Lucía, La Muela, Los Parralejos, el curso del río Barbate e incluso se llega a divisar el mar.


Antes de esta subida, y al principio de la ruta se encuentra medio escondido el manantial, al que también se pude ir al acabar el itinerario y que es ideal para refrescarse.